La comunidad de San Felipe de Villa Mella se encuentra ubicada en el municipio de Santo Domingo Norte, en la Provincia Santo Domingo, a unos siete kilómetros de la capital de la República Dominicana. En San Felipe habitan alrededor de 175,000.00 personas y es un sector en continua expansión demográfica ya que recibe muchos inmigrantes que provienen de los campos y de los barrios pobres de la capital. Es también una comunidad de escasos recursos económicos y bajo nivel de desarrollo. Se encuentra en una zona catalogada como zona de marcada pobreza (Onaplan, 2005) .

Más del cincuenta por ciento de las familias de San Felipe de Villa Mella obtienen su principal ingreso de un trabajo realizado por cuenta propia y gran parte de éstos son inestables e inconstantes, proporcionando ingresos económicos sujetos a variables tan incontrolables como la climatología, la salud, la demanda del mercado, la libre competencia o el nivel de inflación.

En nuestra comunidad la mujer desempeña un rol preponderante tanto en el aspecto económico, como en el ámbito de cohesión y responsabilidad familiar. Son las mujeres, en su mayor parte las encargadas de soportar la mayor carga familiar, realizando las tareas domésticas, responsabilizándose de la crianza de los hijos y contribuyendo al sostenimiento familiar con su trabajo.

Las ocupaciones laborales más frecuentes de las mujeres de San Felipe son: trabajos en las zonas francas, bancas de lotería, servicio doméstico y vendedoras ambulantes. En cambio, entre los varones, las ocupaciones más frecuentes son el transporte y los trabajos técnicos (mecánicos, herreros, plomeros, albañiles).
Los ingresos familiares promedio oscilan alrededor de los seis mil pesos mensuales (aprox. 155 US $).

La vivienda estándar de San Felipe es una casita de madera y techo de zinc, con espacios muy reducidos y un promedio de cinco habitantes. La mayoría de los pisos son de concreto y, en generalmente disponen de una letrina externa que, en muchas ocasiones, es compartida por varias viviendas de un mismo patio.

No existe ningún tipo de ordenamiento urbanístico y, generalmente los patios constituyen núcleos familiares en los que conviven tres y cuatro generaciones. Esta expansión improvisada, junto con la creación de nuevos barrios generados por fuertes movimientos migratorios internos, suponen un sinnúmero de dificultades en las infraestructuras comunes y en los servicios básicos.

Este déficit de servicios básicos y la falta de planeamiento urbano generan condiciones de insalubridad (aguas negras superficiales, basura acumulada, lodazales y lagunas, contaminación acústica y hacinamiento).

Los diferentes servicios básicos que requiere una sociedad organizada padecen graves limitaciones en nuestra comunidad. Existen acumulaciones de basura y vertederos improvisados que no son saneados periódicamente, sobretodo en las partes más interiores de las comunidades. El servicio de recogida de la basura es insuficiente y se limita, a las calles principales en horarios desorganizados. El suministro de agua potable es esporádico e intermitente y sufre considerables períodos de ausencia en algunos sectores. El sistema de tuberías está muy deteriorado y las constantes manipulaciones y averías hacen que el agua que transportan no se pueda usar para el consumo por sus niveles de contaminación.Así mismo, el suministro de energía eléctrica es deficitario y la comunidad permanece muchas horas sin él. También la precariedad de las instalaciones perjudica la calidad del servicio y constituye un grave riesgo para los moradores del lugar.


En cuanto a los servicios de salud, San Felipe dispone solamente de una pequeña UNAP como única estructura sanitaria de Salud Pública, la cual sufre limitaciones de todo tipo. Ofrecen servicios de Salud Primaria dos centros de salud comunitarios (Centro de Salud Santa Joaquina de Vedruna y Centro Comunitario de Salud San Felipe) y algunos consultorios a nivel privado. Los habitantes de San Felipe que se enferman, deben acudir a uno de estos centros o tienen que desplazarse fuera del ámbito de la comunidad para recibir atención médica.

La atención más básica la pueden buscar en Villa Mella, que dispone de un centro materno-infantil para una población superior a 550.000 habitantes. La otra alternativa es movilizarse hacia la capital para probar suerte en un hospital público. La comunidad de San Felipe dispone de un cuartel de la Policía Nacional, a pesar del cual, los niveles de inseguridad ciudadana son elevados. Dicha dotación policial no dispone de los efectivos y de la logística necesarios para proveer a la comunidad de los servicios de seguridad que amerita.

En  los  últimos diez años, la comunidad de San Felipe de Villa Mella ha triplicado el número de sus  habitantes. La población crece vertiginosamente recibiendo emigrantes que provienen de los campos, de los barrios norte de  la capital y de la vecina  nación  de  Haití.

Este fenómeno, juntamente a la falta de la aplicación de una estrategia de planeamiento urbanístico, da lugar a comunidades  desorganizadas y a tendencias de construcción  anárquicas. En consecuencia, algunas comunidades crecen rápidamente y de forma caótica, pudiéndose observar hacinamiento, casas sin  acceso a  las  calles, construcciones en lugares  peligrosos e inestables, construcciones en la vía pública, etc.

La  mayoría de las calles de la  comunidad no están  asfaltadas y, en  ocasiones, las aguas las convierten en caminos peligrosos y difíciles de transitar. No existen en San Felipe espacios públicos de recreación,  parques, ni áreas infantiles. Tampoco son suficientes los espacios comunitarios destinados a las actividades deportivas, existiendo solamente algunas, muy escasas, canchas de basketball. La comunidad no dispone tampoco de ninguna infraestructura sólida destinada a la promoción de la cultura o a la expresión de manifestaciones artísticas de ninguna índole.